MOVIMIENTO III

La Carretera de los Ecos — Capítulos 27–38

ARCHIVO DESCLASIFICADO

Múnich. Alex y Lena han seguido la pista del Dr. Klaus Wolf, jefe de proyecto del Laboratorio de Bioacústica Integrada del Instituto Max Planck. Lo que encuentran en su casa es un cadáver, una radio encendida y una pared cubierta de obsesiones. Lo que encuentran en su despacho precintado es peor: documentos de la CIA, un expediente con el nombre de Alex, y la confirmación de que los Arquitectos llevan años observándolo.

Pero Múnich también trae un reencuentro. Daniel, el hermano de Lena, reaparece después de cinco años de silencio. Y lo que revela cambia las reglas del juego: Alex no está solo. Hay una red de personas como él. Se llaman Kintsugi. Y el tiempo se acaba.

Los seis archivos que siguen son reales. Todos pueden verificarse. Son las mismas piezas que Alex y Lena encontraron en la casa y el despacho de Wolf, y las mismas que Daniel les explicó en la oscuridad del Max Planck.

EXPEDIENTE

FIN DEL MOVIMIENTO III

Una emisora de radio lleva medio siglo emitiendo un zumbido en la frecuencia 4625 kHz. Nadie sabe oficialmente para qué sirve. La teoría más aceptada es que forma parte del sistema de «mano muerta» ruso: si el zumbido se detiene, significa que algo catastrófico ha ocurrido. La frecuencia es la misma que abrió la caja fuerte de Wolf.

En 1953, la CIA autorizó un programa para investigar el control del comportamiento humano. Uno de sus 149 subproyectos estudió la posibilidad de activar el organismo humano mediante señales electromagnéticas remotas. Cuando lo descubrieron, destruyeron los archivos. Los que sobrevivieron no dicen qué encontraron. Los que no sobrevivieron, tampoco.

Un alquimista que nadie ha identificado escribió en 1926 que las catedrales góticas eran textos de piedra que codificaban conocimientos secretos. Un bioacústico del Max Planck subrayó su libro cien años después. Ambos buscaban lo mismo: la resonancia oculta en la piedra.

Seis músicos murieron a los 27. El primero grabó 29 canciones que cambiaron la historia. La estadística dice que es coincidencia. Los Arquitectos dicen que es un umbral. Y en un expediente clasificado, junto al nombre de Alex Varela, hay una anotación que dice: «Observación, no eliminación.»

En la pared de la casa de Wolf, entre los recortes de prensa y los mapas de frecuencias, había una frase escrita como un mantra, con letras temblorosas: VOX DEI. VOX DEI. VOX DEI. Y debajo: «No es fe. Es física.»

5-0-1-4. Praga.

La historia continúa.