NIVEL 4 — DESCLASIFICADO

MOVIMIENTO IV

La Música de las Esferas — Capítulos 38–49

Código: RDF-MOV04-2025 · 8 archivos · Clasificación: RESTRINGIDO

Alex y Lena llegan a Praga siguiendo la última pista de un hombre asesinado: la secuencia 5014 junto a la palabra PRAGA. En el Clementinum — antiguo colegio jesuita donde Kepler estudió la música de las esferas — una mujer llamada Aria Novak les enseñará que la ciudad entera es un instrumento. Que el Reloj Astronómico genera frecuencias inaudibles. Que las estatuas del Puente de Carlos son puntos de presión acústica. Que bajo Praga hay otra Praga, conectada con Granada y Londres por los mismos paneles metálicos.

Pero lo que descubran en un archivo municipal — seis monumentos restaurados simultáneamente en septiembre de 1978, financiados por el Banco del Vaticano — los llevará a una cinta de la policía secreta comunista, a un metropolitano ruso que murió en brazos de un Papa, y a un secreto que se llevaron a la tumba las dos únicas personas que lo conocían.

LOS OCHO ARCHIVOS QUE SIGUEN SON REALES. TODOS PUEDEN VERIFICARSE.

EXPEDIENTE: FIN DEL MOVIMIENTO IV

«Praga no fue un destino. Fue una revelación. Cada piedra de esta ciudad esconde una frecuencia. Cada monumento es una tecla de un instrumento que lleva siglos sonando.»

Un metropolitano ruso visitó una antena gigantesca junto a Chernóbil en agosto de 1978. Lo que vio le aterró. Se dirigió al Vaticano. Le susurró algo al Papa. Y murió en sus brazos.

El Papa guardó el secreto. Veintitrés días después, estaba muerto. Dos infartos. En menos de un mes. Las dos únicas personas que sabían lo que Nikodim había descubierto.

Y en algún lugar de Roma, un periodista llamado Marco Ferretti publicó cuatro artículos sobre la muerte del Papa. Y después desapareció.

Tres líneas de investigación. Todas convergen en Roma.

1. El secreto que Nikodim le contó al Papa.

2. Los papeles que Juan Pablo I sostenía al morir.

3. El periodista que desapareció tras investigar.

Roma.

Archivo compilado para uso exclusivo de lectores autorizados de "Ruido de Fondo — Vox Dei".

La historia continúa.